De un San Gustavo Leguizamón*

La panadería original todavía tiene la mayólica en blanco y celeste que dice ‘Panadería Riera’. De ahí se van a Independencia. A Independencia llegaban y le decían “Don Juan, hoy va a salir más rico el pan”. Y ese era el punto de partida para que metan en el horno de barro una asadera con carne. Incluso ahí hay varios poemas, hay un poema al pan que le escribe Castilla…

El que habla es el hijo del Cuchi Leguizamón. Luis, el más chico de los cuatro, prepara mate en la casa que fuera de su padre, dispuesto a la charla larga, con la expresión que –sabe- evoca al Cuchi. Su amigo también se acomoda empinado sobre la mesa, atento a las anécdotas que vendrán durante tres, tal vez cuatro pavas. Porque las historias son ricas cuando se trata de vidas llenas de músicas.

Él decía que en el bar de los Tribunales, cuando la máquina de hacer café terminaba, emitía un sonido en La 440, que lo iba a reconocer toda su vida. Pasó un mes y lo llama Castilla. Atiende el teléfono mi mama. ‘Dame con el Cuchi pero no le digas quién es’. Le ordena al tipo: ‘hacé café’. ‘Hola, hola’. Pip. Y le cuelga. Entonces el Cuchi se viste, se va al bar y le dice al Barbudo: ‘Yo a esa la reconozco en cualquier lado del mundo’. (más…)

30 diciembre, 2011 at 4:37 pm 3 comentarios

Así le gustaba al hombre*

Había un único dato: “El nieto del panadero Juan Riera desayuna todas las mañanas en un bar cercano a la Plaza 9 de julio, se llama Ramiro”. En el alma de Salta, Ramiro indicó cómo llegar a la casa de Nelson Riera, el hijo más chico del hombre de la zamba. Él contaría la historia de primera mano; era él también protagonista de los albores de un regalo en seis octavos, testigo de una amistad.

La anécdota ya la había contado el Cuchi Leguizamón: “Mire, nosotros teníamos un amigo, don Juan Riera, quien era propietario de una panadería en la calle Lerma. Manuel (Castilla) todas las mañanas le compraba el pan calentito, pero una vez al Barbudo lo dejaron sin trabajo en el diario El Intransigente, entonces no fue más.

Pero al poco tiempo Rierita comenzó a llevarle personalmente el pan de la mañana. Manuel le dijo que no lo aceptaba porque no podía pagarlo y ¿sabe qué le contestó Rierita? ‘Antes cuando Usted podía, venía y me compraba el pan, pero ahora que no puede es mi obligación llevárselo todos los días’. Mire qué filosofía”, dijo el Cuchi en una entrevista que ahora forma parte de un disco en homenaje. (más…)

23 septiembre, 2011 at 5:36 am Deja un comentario

La ruta del Cuchi*

Hay una ruta por momentos turística, que inicia en Salta capital, atraviesa el Valle de Lerma, pasa por el Calchaquí y termina en La Poma. El mapa está dibujado en una serie de composiciones de Gustavo Leguizamón y de Manuel Castilla. Sólo hace falta sentarse a escuchar y asignarle un orden a los pueblos y lugares.

Así, la recorrida inicia en la peña de Juan Balderrama, uno de los espacios de encuentro de los poetas, a orillas del canal, donde un Leguizamón y un Castilla trasnochaban la música. Balderrama era un boliche de ramos generales, hoy convertido, a través de la zamba, en símbolo de lo que fue.

A pocas cuadras de esa esquina de San Martín y Esteco, hay otro lugar que ambos amigos asentaron en una zamba. En Lerma 830 funcionaba la panadería de Juan Riera, el panadero amigo de los trabajadores y los poetas. Tipo bueno el Riera que cocinaba para todos y dejaba, sin metáfora, la puerta abierta. (más…)

17 septiembre, 2011 at 4:05 pm Deja un comentario

Achalay, los Ábalos

Era 1939 cuando Napoleón Ábalos, el primer médico odontólogo de Santiago del Estero, decidió viajar a Buenos Aires y traer con él a su familia. Por esa razón ocurrió en aquel año lo que iba a ocurrir de todos modos con los hermanos Ábalos. Ellos fueron de los primeros en difundir el folklore del Norte en Buenos Aires, cuando la chacarera aún era cosa rara.

La música popular había arribado a la ciudad pero no podía ser difundida sino en algún que otro teatro. La llegada de los Ábalos coincidió con un buen momento de las radios y sus auditorios. Ya la inmigración interna de los años 30 había traído los ritmos del Norte, ya don Andrés Chazarreta había iniciado su gira por el país con la Compañía de Arte Nativo.

“La gran diferencia entre don Andrés Chazarreta y los Ábalos fueron los medios de comunicación”, así lo explicó Vitillo Ábalos en su casa de la Capital, una tarde de marzo, durante una charla de dos horas con el hombre que formó parte de la antesala del llamado boom del folklore. (más…)

6 septiembre, 2011 at 1:01 am 1 Comentario

La bicicleta de Cabral

Es tan cierto como endeble que haya sucedido; pero acá está, producto de una sucesión de hechos que desembocaron en un chasquido que fue, entonces, el eje de una vida completa, coherente con la letra. La milonga que recorrió el mundo junto a su autor fue creada cuando confluyeron una bicicleta en Tandil y el recuerdo de su andar; un amigo escritor; otro cantor…

El momento de la composición del tema más celebrado de Facundo Cabral (Rodolfo Enrique Cabral en su documento) ocurrió en una noche de Uruguay y de guitarra, que también compartía Jorge Cafrune. Entre charla y punteos, Cabral improvisó impulsado por el vino, el exilio y el Génesis 12:1 que no es de aquí ni de allá, que gusta de los Conejos, no de los Tractores, y de perseguir a Manuela.

“Era delicioso seguir a Manuela en bicicleta desde la oficina donde trabajaba hasta su casa y no animarme, aunque después me sintiera un imbécil; una noche, enfervorizado por el vino, le pedí que fuese mía”, cuenta Cabral en sus memorias encabezadas con la advertencia en el epílogo: cuando encuentres la verdad, por favor ponele otro velo. (más…)

25 julio, 2011 at 10:16 pm 6 comentarios

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