Temor del sábado*

20 abril, 2013 at 9:02 pm 2 comentarios

Había un manuscrito que llegó de imprevisto. La “Glosa a la Zamba de los mineros”, tal como se titula en una hoja de cuaderno, es en verdad el poema de Jaime Dávalos “Temor del sábado”. El texto refiere al patrón que deberá enfrentar al minero necesitado de una mejora laboral o, sobre todo, a la fuerza del trabajador ante la usura. El trazo es de Eulalia, hija de Marcelino Ríos, y se trata, acaso, del único manuscrito conservado del poema (al menos así se decía).

Lo salvó la hija de Eloísa de una pila de cajas que fue a parar a la vereda de la casona de Corral Quemado cuando quedó deshabitada. “Mi madre pidió que le dejara este papel”, dijo Daniela. “Este papel”, este mismo, el que detrás recita los nueve versos “A la guitarra ‘e don Marcelino”, rescatada por Sevilda del silencio de un ropero, sin que nadie toque su gracia: la Zamba de los mineros.

Aunque hay grabaciones del mismo Dávalos, otra reciente de su hija Florencia, del riojano Chito Ceballos o de Liliana Herrero, que atestiguan la totalidad del trabajo, entre muchos de los catamarqueños, la introducción a la zamba se transmitió de forma oral, con las variaciones y reducciones del texto que ello implica. Aquí, la transcripción de ese original:

“El patrón tiene miedo que se machen / con vino los mineros. / Él sabe que les entra como un chorro / de gritos en el cuerpo.

Que enroscado en las cuevas de la sangre / les hallará el silencio, / el oscuro silencio de la piedra / que come sombra socavón adentro.

Que volverá, morado, / con bagualas del fondo de los huesos / su voz, golpeando dura como un puño / en el tambor del pecho.

Con pupilas abiertas como tajos / le pedirán aumento, / mientras quiebren, girando / entre las manos, / el ala del sombrero,

y los ojos, de polvo y pena tristes, / les caigan como manchas sobre el suelo.

Hay que esconder el vino entre cerrojos, / el vino pendenciero.

Hay que esconder el vino como un crimen, / el vino pedigüeño. / Que ni una gota más caiga en la boca / desierta del minero,

donde el grito se tapa con la coca, / y con alcohol la sed de amor y besos. / Hay que esconder la primavera en sangre / del vino que descubre los secretos.

El patrón ha mandado que lo guarden / y se ha vuelto vinagre en el encierro, / de noche tiene vómitos y duendes / de luna que se bañan en su cuerpo.

Los ojos del patrón lo custodiaban / por arriba del sueño, / los ojos del patrón tienen dos ángeles / desvelados de miedo”.

La zamba de los mineros no fue un trabajo de escritorio. Jaime finalmente llegó a la mina y compartió con los protagonistas las peripecias de hallar gramos de oro en la inmensidad de la montaña. Trabajó con ellos hasta regresar a Salta, mucho tiempo después, con las manos estropeadas de piedra y dolor de minero.

Dávalos fue uno de esos poetas que dio un aire nuevo al folklore, incluso años antes de la redacción del manifiesto del Nuevo Cancionero. Vino a plantear un cambio estético e ideológico, ahora con el hombre inserto en el paisaje que pinta el folklore del paradigma clásico. Dávalos fue, sin dudarlo, un antropólogo social y, a su vez, un amigo del otro.

Su hija Julia Elena contó que, para Jaime, el viaje “es una gran oportunidad de ver de cerca, con sus ojos, los de su corazón, lo que es la vida allí entre las vetas de cuarzo, en la compañía de sus moradores habilidosos (…), de ver la maravilla del conocedor, auscultador de la tierra… un don, ese es el que deslumbra a Jaime”; así  dice la cantora y cierra, como debe ser, el espíritu de este texto.

Continúa…

*Serie de charlas:

Atardecer en la casona de Marcelino Ríos

La mujer de Corral Quemado

Entry filed under: Notas. Tags: , , .

Atardecer en la casona de Marcelino Ríos La mujer de Corral Quemado*

2 comentarios Add your own

  • 1. Elvira Aguirrebarrena  |  20 abril, 2013 en 11:28 pm

    Excelente!!!!!!!!!!!!!!!

    Responder
  • 2. microfolklore  |  20 abril, 2013 en 11:34 pm

    Muchas gracias, Elvira!

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Categorías

Algunos derechos reservados


A %d blogueros les gusta esto: